1 de febrero de 2010

FLORENCIO MOLINA CAMPOS: 2do post

El campo de Florencio Molina Campos es un lugar donde se evoca la celebración de lo cotidiano. En esta segunda selección de obras se pueden observar las tareas rurales, el descanso, el festejo y, a modo de excepción, la muerte.




Pa´l retrato

La pose gauchesca es montada para ser objeto de recuerdo en una fotografía.


Mi credito



Los vicios

Estos vicios no son los de la posmodernidad, son modos pícaros de aplazar y festejar el devenir del tiempo.



La taba

A recrearse con este tradicional juego. Las apuestas están hechas. Sólo la suerte, el azar determinarán el ganador.



La siesta

En ¨La siesta¨ se aprecia un momento sublime de plenitud. La parsimonia del caballo, el paisaje y el peón que, sin duda alguna, agradece ese descanso campestre a punto tal que parece elevarse.



La alborada

El esplendor de ese cielo hace de esta obra una de sus más bellas. Además, en la elección de los colores presenta un dejo de melancolía.



Guachito




El mate y el amor

Un mate de despedida, otro de bienvenida. El mate acompaña al gaucho como el sol al campo.


Boleando


Baile de la quebrada



¡ Ay...él!

El significado de la muerte, debido a las formas con las cuales delineaba a las personas y animales, no se vuelve tan despiadada.




A la escuela

La educación no debe conocer de distancias, por ello a lomo de burro o caballo el niño será trasladado y su familia, como siempre, acompañará en tal diaria ceremonia.