Frida realza su identidad mexicana mediante la incorporación de elementos e imagénes de su cultura, aunque también releva los elementos del folclore latinoamericano. De todos modos, ha sido mayormente conocida por las pinturas en las cuales retrataba con violentos colores la aflicción de su cotidianeidad, el tormento de vivir con sus vértebras rotas (debido a un accidente de tránsito que la tuvo durante toda su vida con un corsé).
Justamente durante su postrada recuperación fue cuando decidió ¨hacer algo¨ para no aburrirse y de ese modo comenzó a extraer penas y sufrimientos para darles, a través de la paleta, el contorno y forma de la catarsis, adentrarse en la protesta política, sin abdicar de sus esperanzas de recuperación y de sus ansias para que Diego Rivera fuese solamente de ella.

Autorretrato con el pelo suelto.

Rosita Morillo.
Sin esperanza.

Autorretrato con monos.

Columna rota.

Los cuatro habitantes de México.

Viva la vida.

Yo y mis loros.


