
El año pasado escribí
este post.
Cuando ilustré la publicación la imagen la había obtenido de una página de Estados Unidos llamada
Babycage, que dejó de funcionar hace tiempo.
De qué se trataba ? Comercializaban, lisa y llanamente,
jaulas para niños.
Si hay corralitos y cunas, por qué no jaulas ? Ese era el mensaje implícito de un tal
Phil, diseñador.
Como si fuesen animales de un zoo que encerrados se los cuida mejor, el sitio se dedicaba al diseño de
cajas y
jaulas de diferentes tamaños y materiales para que los mayores dispusieran del cuerpo de los infantes y de esa manera pudiesen aplicar su tiempo más productivamente sin el estorbo de esas criaturas nacidas indudablemente de un repollo.


Estimo que las imágenes pueden llegar a impresionar, pero es un dato concreto de la realidad americana (no tengo conocimiento si en Argentina se venden estos productos) y en definitiva es otra muestra de la
naturaleza humana.

El sitio documentaba sus productos con las fotografías que los usuarios/padres-muy atareados les enviaban, no sin agradecer utilísimo invento. Algunos aclaraban que la usaban durante la siesta, otros mientras iban al sûper y los más radicales durante fiestas y reuniones de
adultos.

