5 de junio de 2009

ZAPATOS

Desde hace días viene a mi cabeza la imagen recurrente de un par de zapatos. No se a qué atribuirla.

En lo lejano, recuerdo la impotencia transformada en mufa de cuando siendo chico tenía que eventualmente usar zapatos; quizás porque el uso de zapatos es cosa de grandes, te aparenta como tal y los grandes hacen cosas aburridas, la cuestión es que no me gustaba usarlos.

Hoy en día podés caminar descalzo, usar hojotas ó lo que le plazca a la planta de tus pies, pero tener un buen par de zapatos para esa ocasión es casi un deber, porque dicen que lo primero que se nota está ahi: en los pies.

Claramente la función del zapato no es brindar comodidad (para eso están las zapatillas) ni tampoco un relajo (objetivo que cumplen las hojotas), menos que menos protegerte de la lluvia (para eso fueron inventadas las botas), el zapato cumple el objetivo de elevar a categoría de elegancia al que los usa, pero también expresa un momento en el cual la persona atribuye a esa ocasión, sea bautismo/casamiento/acto de fin de año escolar/etcétera un motivo de respeto y consideración.

De esto se puede deducir algo como ¨ el zapato es un calzado formal, en tonos marrones, grisáceos a negros, que persigue la finalidad de enaltecer los pies para una ocasión que el propio sujeto cree que lo merece, sino irá de zapatillas¨.

No hay comentarios.: