¨Este es el 46 61 3876, dejá tu mensaje después de la señal¨
¨qué estás haciendo? ¨
¨bajá esa mûsica´
¨cambiáte esa remera¨
¨abrigáte¨
¨no mires esos programas !¨
¨si vas a la interné, tené cuidado¨…
Por todo ello, y además porque no soportaba las diarias tarantelas, a Matute le resultaba incómodo tener que recibir gente con la nona dando vueltas como trompo sin piolín, pero como la urgencia determinaba los tiempos y otra solución no era posible, Estefanía se apareció en Castelli 854, cinco minutos pasados de las diecisiete.
Ataviada con un jean tiro bajo, colorada musculosa que combinaba con el moño que sujetaba su cola de caballo y bolso porte hindû, fue recibida con el adolescente saludo de un Matute talle M, rapado, zapas de lona con cordones sin atar, remera negra con la leyenda ¨I Love Gatas¨ y un jogging gris, supuestamente marca Adidas, aunque el ûnico indicio eran 3 deshilachadas tiras.
¨Nada, que necesito apoyo, bueh, práctica porque el profesor me dio este trabajo como recuperatorio y tiene palabras raras, me cuesta¨
¨Sí, es comûn en chicos de tu edad que no entiendan ni sientan la Literatura, como digo siempre: ¨menos MTV y más lectura, pero bueno¨ ¨Por favor, páseme una hoja, yo me siento a su lado y, a medida que leo en voz alta, usted va tomando notas para hacer el análisis de tiempo, modo, lugar, etc, le parece ?¨
¨Si¨
¨Bien, empecemos¨ Así Estefanía refinando su aguda voz comenzó a leer:
¨Erika sentóse a conducir con baile preciso, metódico, el ostensible membrum de su otrora supervisor…¨ Un rubor imperceptible se reposó sobre el rostro de Estefanía: ¨lindo el cuento, no ? jajaj¨
Matute sólo dijo: ¨…………………..¨
¨Bueno, lo que el autor nos describe es que ella sentía una atracción muy fuerte hacia su ex supervisor y por eso no pudiendo controlar sus impulsos, se acercó a él y se sentó sobre su…¨
¨Ah, sobre el............ ?! ¨ dijo Matute.
¨Claro, correcto, bien ahora trate de describirme cómo se sentiría ella, cómo crees ?¨ ¨imagínese la situación¨
¨Y…no sé, como si usted…no se…sintiera algo por mí y…y…viniera y se, se sentara arriba mio yo sentiría que….¨
Al representarse la escena, a Matute se le disparó una erección incontenible, cuya cara y dientes tersos lo delataron aûn más, provocando que Estefanía, a su lado, visualizara con asombro y atención tamaña descripción literaria. Pronto un calor electrizante recorrió su vientre, obligándola sin más a ponerse de pie y sentarse sobre ese trozo prometedor.
El, ya con el jogging bajo había expulsado su carnívoro falo y sin cortesía empezó a invadir compulsivamente la esfera sensible de Estefanía, en un juego en que la adaptación a tamaña prolongación era favorecida por las varoniles y gratas manos que pellizcaban con ardor los pezones de aquella sierva jadeante, hambrienta.
El ejercicio de inclusión se nutría de vivas lenguas, acaloradas y verborrágicas lenguas, propensas a contaminar de erotismo cuello, oídos, sienes, antebrazos, que junto a un manantial quejoso de frases como ¨se se¨, ¨así así¨ ¨dale dale¨ ¨no la saques por favor¨ impregnaba de sexo diabólico las paredes de aquella adolescente habitación…
…hasta que imprevistamente: la nona
¨toc, toc¨ Matute, qué estás haciendo, qué pasa ?
¨toc toc¨ abrime la puerta ó entro !
Te lo advertí mascalzone: …¨ah, Madonna Mia !!!
¨¡¿Quién es usted señorita ¡? ! Preguntó absorta la nona.
¨ah ah abu, ella, es la profe de Lengua¨ contestó un Matute al borde de la blanca explosión
¨Ah, estabas estudiando !¨ Disculpe señorita…se siente bien usted ?, está muy colorada y transpira, sabe que, le voy a traer un té de tilo¨
Riéronse.
1 comentario:
La lección de lengua fue todo un éxito hasta... ¡qué lo parió... la abuela!
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